Vivienda

Family time

Los propietarios querían una cocina cerrada, pero sin renunciar a la luz natural. Buscaban espacios diferenciados, pero conectados entre sí. Con ese punto de partida, abordamos la reforma parcial de este piso de 100 m², centrada en la zona de día para mejorar la funcionalidad y la comodidad del hogar.

La solución consistió en una división de hierro y vidrio con puerta corredera, que separa la cocina del comedor sin romper la continuidad visual. La luz fluye libremente, creando una nueva forma de habitar el espacio.

Aprovechando la nueva distribución, incorporamos una barra office, un rincón versátil para desayunos, pausas o momentos de conversación.

Los materiales naturales, como la madera de roble, junto con los tonos neutros y la iluminación cuidadosamente seleccionada, aportan calidez y armonía, integrándose con el mobiliario existente y creando un interior familiar funcional y acogedor.

Un hogar pensado para compartir, donde funcionalidad, confort y luminosidad conviven en equilibrio.